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ATIMANA-DAH lucha cada día por y para las personas que se ven afectadas por el TDAH, desde el ámbito familiar, escolar, social e institucional.

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ASÓCIATE

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Técnica del espejo para mejorar el autoconcepto y la autoestima en afectados de TDAH

Según el Doctor Rojas Marcos, la autoestima es el sentimiento de aprecio o de rechazo que acompaña a la valoración global que hacemos de nosotros mismos.
El autoconcepto es un amplio espectro de actitudes y comportamientos que forman la concepción que tenemos acerca de nosotros mismos, como una imagen total de cómo somos como personas.
Este sentimiento es algo propio y personal, ya que cada uno construimos la imagen de nosotros mismos. En el proceso de esta construcción intervienen multitud de factores:
  • La imagen que proyectamos en los demás: según como nos comportamos, cómo tratamos a la gente, etc.
  • Los logros personales: ya sean académicos, deportivos o sociales.
  • El nivel de integración en el grupo: en clase, en casa, con el grupo de amigos, etc.
  • Las cosas materiales que poseemos.
  • Cómo nos relacionamos con el entorno.
En ocasiones, los sujetos con TDAH y en especial los niños y adolescentes, no tienen ni una buena autoestima ni un correcto autoconcepto de ellos mismos, por lo que podrán enfrentarse de una manera más pobre a situaciones diarias, como responsabilidades, retos escolares, etc.
Una técnica para mejorar este concepto, está basada en la observación personal de cada uno frente al espejo, así como en la que realiza el entorno en el que nos desarrollamos.
Desarrollo de la actividad. 
La hemos llamado `Frente al espejo`, persigue mejorar el autoconcepto de los niños y en ella, con la ayuda de un espejo, y a través de una serie de preguntas podremos guiar al niño para que se observe, para que realice una introspección y exprese qué ve en el espejo cuando se mira.
Está destinada a trabajar con niños y adolescentes de todas las edades, puesto que siempre es un buen momento para mejorar el autoconcepto que tienen de ellos mismos.
Será importante tener información previa a su realización, por lo que haremos una serie de preguntas a los niños que nos arrojarán luz sobre cual es la opinión de los niños sobre ellos mismos.
  • ¿Cuándo te miras en el espejo te ves guapo/a?
  • ¿Piensas que tienes cosas buenas que aportar a los demás? ¿Cuáles?
  • ¿Crees que les gustas a tus amigos y compañeros tal y como eres?
  • ¿Qué cambiarias de tu apariencia?
  • ¿Cuándo te sientes y te ves bien, te sientes más seguro de ti mismo?
Una vez hemos logrado que el niño nos cuente su punto de vista sobre estos aspectos, será hora de pasar al espejo. Deberemos situarlo a su altura, en un sitio que sea cómodo para él, e ir haciéndole preguntas del tipo:
  • ¿Qué ves en el espejo?
  • ¿Cómo es la persona que te mira desde el espejo?
  • ¿Lo conoces?
  • ¿Qué cosas buenas tiene esa persona?
  • ¿Qué cosas malas tiene quien te mira desde el espejo?
  • ¿Qué es lo que más te gusta de esa persona?
  • ¿Cambiarías algo de la persona del espejo?
Tenemos que hacerle ver todos los aspectos positivos que tiene el niño del espejo, que son muchos, y que aprenda a valorarlo.
Podrán llegar a impresionarnos expresando las características personales que perciben de ellos mismos, y la sinceridad con la que en muchas ocasiones se juzgan personalmente.
Podremos apoyarnos también en los compañeros con los que realicemos la actividad, realizando un intercambio de información: saber si están de acuerdo con lo que opina su compañero, qué cosas ven ellos en él que no haya dicho, etc.
Con esta actividad podremos conocer cual es la imagen que tiene el niño sobre él mismo, cómo se percibe, qué impresión cree que causa, etc.
De esta manera podremos trabajar sobre los aspectos más relevantes.

Rocío Meca Martínez
Maestra de Educación Especial de Fundación CADAH

TDAH, POSIBLES DIFICULTADES EN LA EDAD ADULTA



Más afectación por dificultades académicas que se han mantenido en el tiempo.

Se mantienen déficit de las Funciones Ejecutivas.

Mas nivel estrés total en sus vidas que el resto de la población.

Comorbilidad con otros trastornos : TDM, TC, TDO.

Mayor riesgo de consumo alcohol, tabaco, cannabis…

Mayor desajuste psicológico y emocional.

Dificultades en sus empleos: peor relación con los compañeros, problemas de conducta, despidos,             abandono de las actividades aburridas, sanciones.

Empleador: presente síntomas atencionales, más deterioro realización del trabajo, falta de puntualidad, peor control y gestión del tiempo, peor gestión responsabilidades diarias.

Problemas judiciales.

Más problemas relacionados con la conducción vehículos.

Peores hábitos de cuidado salud y  Estilo sexual con más riesgo.

Peor gestión económica.


Hijos: más síntomas déficit atención, TOD, TC y mayor   desajuste psicológico. 


TRATAMIENTOS QUE HAN MOSTRADO MAS EFICACIA EN EL TDAH ADULTO.

TRATAMIENTOS FARMACOLÓGICOS
Los psicofármacos empleados en el tratamiento del TDAH en adultos son los mismos que los utilizados en el TDAH infantil

TRATAMIENTO COGNITIVO-CONDUCTUAL Y PSICOSOCIAL.

Equipo del SOTEP
ATIMANA-DAH

“Dialogando con los expertos: El TDAH en la adolescencia y la edad adulta”.

El TDAH en jóvenes y adultos 


Dr. Javier Quintero, Psiquiatra Jefe del Servicio de Psiquiatría del Hospital Universitario Infanta Leonor de Madrid, miembro de la Comisión de Asesoramiento Científico de la FEAADAH.

Documento extraído a partir de las jornadas celebradas durante el VI Encuentro de Asociaciones de Ayuda al TDAH celebrado el 25 y 26 de octubre y con carácter formativo.



“Dialogando con los expertos: El TDAH en la adolescencia y la edad adulta”.

El TDAH en jóvenes y adultos


Dr. Javier Quintero, Psiquiatra Jefe del Servicio de Psiquiatría del Hospital Universitario Infanta Leonor de Madrid, miembro de la Comisión de Asesoramiento Científico de la FEAADAH.

Aunque ha habido un gran avance en el conocimiento sobre el TDAH en lo que respecta al TDAH en adultos todavía estamos en pañales. A partir de los años 60 es cuando se empieza a investigar sobre el TDAH en adultos y desde entonces se ha avanzado bastante pero aún quedamos lejos de lo que supone el TDAH en la infancia. Debemos conseguir que se tome consciencia de que el TDAH en adultos existe.

Muchas veces caemos en la tentación de no hacer nada, de esperar, con la típica frase “¡Ya madurará!” “¡Ya cambiará!”. El riesgo más importante es no hacer las cosas bien o no hacer nada, porque las cosas no van a cambiar van a seguir ahí, empeorando incluso.
¿Qué causa el TDAH? No conocemos bien cuál es su causa exacta (cosa que ocurre en la mayor parte de enfermedades) pero conocemos algunas cosas de por qué se produce. Es una causa genética que predispone a cierta condición, luego esa condición puede desarrollarse o no.

Waiting - foto de SovodebBanerjee enlace a la foto:  https://www.flickr.com/photos/suvodeb/3554478971/


Los puntos clave son un diagnóstico precoz y conocer la transición a adulto.

Todavía hoy hay grupos que niegan la existencia del TDAH en la infancia pero cada vez son menos, la pregunta ¿El TDAH existe? está casi superada en niños. No ocurre lo mismo en adultos y aún hoy hay quienes se centran en este debate. Ante esto cabe preguntar a aquellos que lo niegan ¿Cuál es la alternativa que nos dan? ¿Qué me ofrecen práctico y que pueda ser útil? ¿Cuál es la solución?¿Qué es lo que está pasando entonces y cómo abordarlo? Pocos sabrán darnos una respuesta adecuada y segura.

La prevalencia en adultos es de aproximadamente un 3% (3 al 4 %).

Los pacientes con TDAH van cambiando con la edad, los síntomas se presentan de forma distinta, son diferentes en niños y adultos.
El TDAH en adultos esta infra diagnosticado, infra tratado y aparece con muchas comorbilidades que pueden esconder el verdadero origen de los problemas, es decir, el TDAH. Esto hace que muchos profesionales de la salud solo traten unos síntomas que derivan de un TDAH pero sin profundizar y encontrar el verdadero origen (el TDAH) y por tanto sin una solución verdadera.
El TDAH en adultos puede significar más problemas en el trabajo, con el humor, con el temperamento, en la autogestión, en las relaciones sociales y en el cumplimiento de reglas. No todos tendrán problemas y muchos los compensan, pero no siempre ocurre esto.
Muchos profesionales no tienen claro cómo manejar el TDAH. Necesitamos que los Psicólogos y médicos generales estén más familiarizados con el TDAH en adultos. Cuando no conocemos no podemos ver bien que ocurre y tampoco podemos dudar. Es decir, si  no sabemos a qué nos enfrentamos, qué buscar, difícilmente podremos dudar de algo y dar una respuesta adecuada.

El adulto puede evolucionar en diferentes direcciones:
-          Que desaparezca los síntomas.
-          Que se mantenga la clínica pero con un buen ajuste funcional y adaptación, sin grandes problemas.
-          Que continúe la clínica del TDAH con aparición de problemas y comorbilidades como depresión, dificultades de conducta…
Muchos adultos no han tenido problemas significativos en su infancia y siguen así adaptándose adecuadamente a su vida adulta y laboral, pueden estar en juego varias razones para ello, como un TDAH leve, unos buenos ajustes desde niño, el haber conseguido herramientas de autorregulación efectivas o simplemente que su vida actual se ajusta a la perfección a su trastorno por lo que no supone un problema.
Otros grupos presentan dificultades cuando llegan a la edad adulta o la juventud, la niñez consiguen superarla sin llamativos desajustes. Es en la adolescencia o más adelante cuando hay que actuar.
Existen adultos que presentaban signos de TDAH en la infancia y continuaron con los desajustes en la vida adulta. Puede ocurrir que no sean destacables las comorbilidades sumadas a su TDAH pero que los problemas supongan una interferencia importante en su vida. Puede ocurrir que las comorbilidades sean importantes y detrás de ellas se encuentre el TDAH. En ambos casos el TDAH ha supuesto un desajuste importante para estas personas y ha causado una baja en la calidad de vida de estas personas.

Psicopatología con TDAH:

El escenario puede ser devastador:
TGC, trastorno de personalidad, consumo de drogas.
El TDAH está ahí pero casi no se ve por todo lo demás, la prioridad de atención es hacia los otros trastornos y el TDAH se deja detrás. En muchas ocasiones el TDAH no se ve y no atacamos al origen del problema sino a sus consecuencias. Con ello nos encontramos con una cronicidad de sus efectos, de las comorbilidades, porque el verdadero origen sigue oculto ante nuestros ojos. Por eso es tan importante que existan profesionales especializados que sepan ver lo que hay detrás.

Clínica del TDAH en adultos:
-          Déficit de atención: problemas para terminar tareas, problemas en la gestión del tiempo, problemas de organización.
-          Hiperactividad: sensación subjetiva de inquietud
-          Impulsividad: interrumpe, no deja hablar al otro, no deja terminar, problemas para esperar el turno, termina las frases del otro.
-           
Para evaluar el TDAH en adultos no podemos usar criterios de niños de 6 a12 años pues no encajarán bien, necesitamos criterios para adultos.

El papel del ambiente:
Normalmente nos encontramos con un círculo de acontecimientos que nos lleva a un mal final: “Me esfuerzo en clase, suspendo y hay una reprimenda, en casa hay bronca por el suspenso, vuelvo a esforzarme, suspendo otra vez, superbronca, ……, llega un momento en que digo NO y ya no me esfuerzo más, para qué voy a hacerlo si el resultado es siempre el mismo”
Aparece la conducta desafiante o negativista como defensa.
El TND podemos encontrarlo tanto en niños como en adolescentes pero suele darse mucho en la adolescencia y debemos estar atentos.
Por ello es importante “Reforzar el proceso y no el resultado”. Es decir, debemos reforzar todo éxito, todo aquello que haga bien por mínimo que sea, comprender que las notas no son prueba definitiva de nada (ni inteligencia, ni conocimiento, ni esfuerzo), darnos cuenta de su verdadero esfuerzo.
El TND (Trastorno negativista desafiante)  – lo que más correlaciona es el abuso de sustancias
El TDAH – no correlaciona tanto con consumo de sustancias pero sí con TND, con él se triplica el riesgo. Pero debemos tener en cuenta que el TND es una de las comorbilidades más frecuentes en el TDAH.
Por tanto es importante estar atento a las complicaciones que surjan para atajarlas a tiempo.
El TDAH debe tratarse siempre desde una perspectiva multidisciplinar. No podemos abandonar el tratamiento porque sí o centrarnos solo en lo académico y olvidar los demás, porque luego nos enfrentaremos a problemas que costará más solucionar. No podemos ni debemos apagar fuegos sino evitar que se produzcan.

Foto:  AdrianoAgulló
Enlace a la foto 
https://www.flickr.com/photos/lost__in__spain/3531074789


El adulto
Los pacientes adultos vienen por:
-          Padres de niños con TDAH que toman conciencia de lo que tienen por el niño
-          Un adulto con depresión o ansiedad puede mostrar los trastornos del TDAH
-          Normalmente van mezclados TDAH y Depresión y se olvida el TDAH



El camino del TDAH adulto
Crecer con un TDAH no reconocido causa mucho sufrimiento. El adulto termina en un peregrinaje de opiniones y atribuciones distintas hasta llegar al diagnóstico correcto.
La solución  es tratamiento multimodal y adaptado a las necesidades individuales.
“No se trata el TDAH, se trata a la persona con TDAH”
 “Lo farmacológico es necesario pero no suficiente”
“Casi siempre necesario, casi nunca suficiente”
  TNG
Coaching  y TDAH
El Coaching es una buena estrategia de ayuda para muchos pacientes con TDAH, se maneja con intervenciones cortas con objetivos estabilizados y concretos, definir cuáles son los objetivos es importante.

Prevenir mejor que curar
Evitar problemas en el futuro es importante. Las conductas agresivas o problemas graves de conducta suelen avisar y dar evidencias. No podemos apagar fuegos cuando aparecen debemos evitar que se den.
Antes de la primera agresión hubo una amenaza y antes de esa amenaza hubo un golpe a algún objeto y antes de eso hubo un insulto y un grito, etc. Debemos cortar desde el principio.
“Tolerancia 0 a la violencia”

Por todo ello es tan importante que
Concienciemos sobre el TDAH
Conozcamos el TDAH
Conozcamos las comorbilidades
Nos formemos sobre el TDAH
Tratemos de forma precoz y no dejemos los tratamientos a mitad




ATIMANA-DAH


TDAH en adultos y adolescentes



ATIMANA-DAH, en el marco de la VII Semana Europea de Concienciación sobre el TDAH organiza: Mesa redonda: TDAH en adultos.

En el Ámbito Cultural de El Corte Inglés, el 28 de Noviembre a las 19:00 horas.





Contaremos con la presencia de:
D. Néstor Torres Darias, presidente de Atimana-dah, Dña. 
Milagros Marrero Pérez, directora del SOTEP de Atimana-dah, 
Dra. Miriam C. Gonzalez Alonso, Vicereptora del alumnado de la Universidad de la Laguna, 
Dr. Sergio Hernández Expósito, profesor titular de Neuropsicología en la Universidad de La Laguna, 

¡¡Les esperamos!!


El Dr. Rojas Marcos habla del TDAH

El Dr. Rojas Marcos habla del TDAH



EL TDAH EN ADULTOS

El TDAH en adultos tiene características diferentes que las que encontramos en la infancia.

El doctor César Soutullo, especialista del Departamento de Psiquiatría y Psicología Médica de la Clínica Universidad de Navarra, explica cómo se manifiesta el TDAH en adultos.



TDAH en adultos y adolescentes

TDAH EN ADULTOS


Hasta hace poco se consideraba que el TDAH era un trastorno infantil y que con la edad, al llegar la adolescencia, desaparecía. Pero esto no es así. El TDAH es un trastorno crónico por lo que dura toda la vida, nacemos con él y morimos con él.
Esta situación ha provocado que a muchos niños con TDAH se les haya descartado el trastorno y retirado el tratamiento al llegar a la adolescencia. En otros caso en infradiagnóstico que se produce con el TDAH ha causado que muchos lleguen a adultos con él y enfrentándose a grandes problemas derivados del trastorno sin saberlo. Por ello son muchos los adultos que tienen el trastorno y no los saben. Sentir que es imposible organizarse, mantener un empleo o recordar y cumplir con citas, pueden ser algunos signos de alerta. Las tareas diarias, como levantarse por la mañana, prepararse para ir al trabajo, llegar al trabajo puntualmente y ser productivo pueden ser especialmente difíciles para los adultos que padecen del TDAH.
Además podremos encontrar antecedentes de fracasos escolares, problemas en el trabajo o relaciones difíciles o frustradas, accidentes de tráfico, etc. Los adultos que padecen TDAH pueden parecer más inquietos e intentar hacer varias cosas a la vez, la mayoría sin éxito; a pesar de que es la hiperactividad la que más disminuye con los años. También tienden a preferir "soluciones rápidas" en lugar de seguir los pasos necesarios para lograr mejores recompensas; la impulsividad sigue ahí jugando malas pasadas. También el déficit de atención sigue desestructurando con fuerza la vida del adulto.
El TDAH en la edad adulta se está estudiando  y considerando desde hace muy poco, pero se han dado grandes avances en su diagnóstico y en su comprensión.
El TDAH en adultos existe y es importante tomar conciencia de ello.
Comprender como funciona el trastorno en la adolescencia y la edad adulta es esencial. Debemos aprender a afrontarlo en cada una de estas etapas para lograr una mayor calidad de vida en las personas que lo padecen. El TDAH cambia, igual que el individuo cambia al madurar. Las herramientas que usamos para afrontarlos han de cambiar también con el TDAH y la persona.
ATIMANA-DAH trabaja también para los adultos con TDAH, intentando conseguir una mejorar sustancial en su calidad de vida ayudándoles a llevar un tratamiento adecuado, a armarse con las estrategias adecuadas para manejar los síntomas y concienciando a la sociedad de la existencia de este problema y de la necesidad de darle una solución.



Controlando la ira


MANEJANDO NUESTRA IRA



Comprender y expresar los sentimientos no es tarea fácil. Debemos entender la dificultad que poseen los niños para entender los sentimientos y por tanto para expresarlos y explicarlos. Ayudarles a entenderlos y enseñarles a expresarlos es también tarea de los padres.



Debemos enseñar a los niños que los sentimientos forman parte natural de la vida y deben ser expresados de manera adecuada. Cuando aprendemos a expresar y canalizar nuestras emociones nuestra calidad de vida mejora sustancialmente porque conseguimos relacionarnos mejor con nuestro entorno y con nosotros mismos. Este aprendizaje ayuda al niño a tener mayor éxito en las relaciones con los amigos y en la escuela, además de su propia familia.

La comunicación es esencial en la familia, a todos los niveles. Se trata de hablar con él o ella pero no solo de lo que ha pasado o lo que les interesa, también es importante hablar de sentimientos y emociones.

La ira es una emoción más que hay que conocer, saber comprender y saber canalizar.

Happy SunLa ira es una emoción más que no podemos catalogar como buena o mala, en realidad la ira como emoción puede ser útil pues nos ayuda a movernos a reaccionar. El problema viene cuando la ira está mal gestionada.

Cuando un niño responde con ira o con agresividad debemos plantearnos qué está pasando y que le estamos trasmitiendo para que su respuesta ante el conflicto se la agresividad. Es importante no reprimirla y no ignorarla, y también canalizarla de forma adecuada,  aprendiendo a expresarla a través del lenguaje o de diferentes formas de acción.

La ira es una respuesta emocional que surge en respuesta a diferentes situaciones que nos producen malestar o frustración. Sentimos ira cuando algo se interpone entre nosotros y nuestros objetivos o estamos ante alguna injusticia. Esto hace que reaccionemos de una manera u otra, la diferencia en la respuesta depende del temperamento de cada persona, de sus experiencias previas, de su aprendizaje o modelos de los que ha aprendido, de sus pensamientos y de sus creencias.


Foto de: Lendingmemo.com 
Simon Cunnighan
IRA




¿Qué podemos hacer cuando se manifiesta la ira?

1.      Mantener la calma y no perder los nervios, mantener el control. Los niños nos imitan y aprenden mucho a través de nuestra conducta, copiándola, de manera que debemos ser su ejemplo de conducta. No elevar la voz ni reaccionar con aspavientos, si perdemos el control esto será lo que imiten, mientras que si lo mantenemos aprenderán esa conducta, les trasmitiremos control y reforzaremos la conducta positiva, enseñando que los gritos no arreglan nada.

2.      Para conseguir permanecer calmados y conseguir que ellos permanezcan calmados tenemos que exteriorizar los sentimientos, ser comprensivos, escuchar de forma activa, dialogar sobre lo que les está pasando, ayudarles a poner nombre a aquello que sienten, pedirles reflexión y calma.

3.      Comunicarse de forma adecuada. Conversar, hablar con ellos para averiguar de donde viene el enfado y por qué (si es por llamar la atención, por frustración, etc...). Esto les ayudara a canalizar su enfado, a poner nombre a sus sentimientos, a racionalizar la situación, a calmarse.Cando el niño relaciona su conducta con la causa de ella consigue entender mejor la situación y por tanto, responde de manera más eficaz y adaptativa.

Se trata de ser asertivos, de expresar nuestros pensamientos de forma sincera y sin pisotear a los demás.

4.      Es importante usar técnicas que redirijan la conducta de forma más adecuada, que nos ayuden a calmarnos para afrontar la situación. También es importante enseñarles a ellos a usarlas para calmarse y afrontar el problema de forma más adecuada. Respirar profundo, contar hasta diez, pensar bien antes de actuar, pasear, aprender a dialogar para resolver problemas, identificar las emociones, abandonar el lugar y procurar recuperar la calma en otro sitio.

No es conveniente afrontar un conflicto cuando estamos muy nerviosos. De manera que cuando esto ocurre debemos calmarnos antes de hablar, ir a otra habitación y hacerlo fuera de la zona de conflicto es una buena solución para ambos, tanto ellos como nosotros podemos y debemos usar esta estrategia. Ellos pueden necesitar ayuda para calmarse y redirigir su conducta, por lo que debemos estar dispuestos a prestarles esa ayuda.

Podemos construir una ficha con palabras donde se mencionen los sentimientos frustrado irritado molesto enfurecido, usar estas palabras las que él aplicaría, así el niño poco a poco irá añadiendo vocabulario para expresarse.
Escribir en un cuaderno las formas aceptables de canalizar su ira, caminar, jugar, correr, golpear un almohadón, escuchar música, desahogarse hablando con animarle a usar la misma estrategia cada vez que comience a sentirse furioso.
Dibujar, romper papeles, golpear un almohadón, puede ayudar a calmarlo.


5.      Observar al niño es importante porque con ello aprendemos mucho de su comportamiento y conseguimos averiguar qué es lo que pasa en realidad. Se trata de ver que hace en cada situación y porque, valorando las circunstancias que rodean la conducta (cansancio, enfermedad, etc...).

Conocerlos bien nos ayuda a prever cuando puede darle una pateleta y, por tanto, a evitarla o afrontarla con mayor efectividad.

Observar nos ayuda a saber qué es importante para reconocer cuando una conducta está dentro de lo normal aunque más encauzada o cuando se trata de algo más como un posible trastorno de conducta.

6.      Evitar las descalificaciones hacia el niño es importante. Cuando le hablamos le proporcionamos información sobre su comportamiento y hay que cuidar mucho este lenguaje, evitando expresiones negativas como “eres malo” “es inaguantable” “eres insoportable”. Estas expresiones minan su autoestima y hace que se vea de determinada forma y lo interiorize. No se es malo, se comporta mal. Criticamos una conducta en concreto y no al niño, esta es una diferencia significativa, el lenguaje es diferente, y el resultado sobre el niño marcadamente diferente.

7.      Reconocer nuestros errores es importante. No solo aprenderá también a pedir perdón y a reconocer sus equivocaciones, comprenderá que todos podemos equivocarnos, que debemos rectificar ante un error, etc.

8.      Las normas son esenciales. Debemos establecer normas claras. Si ellos interiorizan estas normas y sus consecuencias las disputas en torno a ellas serán mínimas. Los niños necesitan límites, además tienen que haber consecuencias. La frustración ante las consecuencias es normal, pero si no las ponemos y no les ayudamos a tolerar esa frustración jamás aprenderán.

Explicarles que ese tipo de actuación no se puede tolerar, que es una reacción equivocada. Enseñarles a pedir perdón y cómo reaccionar como alternativa. Es importante que sepan que los actos tienen consecuencia y si es … aplicar la consecuencia en cuestión.


9.      Desarrollar su empatia es fundamental a la hora de controlar la respuesta agresiva. Ser capaz de ponerse en el lugar del otro y comprender lo que le ocurre nos hace ver las cosas desde su perspectiva, desde un punto de vista diferente al nuestro. No se trata de pensar igual que otros o de cambiar nuestra opinión sino de comprender los sentimientos de otra persona. Es el típico ¿Te gustaría si te pasara a ti? o ¿Cómo te sentirías si …?

10.  La autoestima positiva es también importante. Debemos fomentar una autoestima fuerte y sana. Cuando a un niño se le regaña y se le pone en cuestión constantemente su autoestima flaquea. Lo que ven y oyen de los demás sobre si mismos hace que construyan su autoestima y si todo o la mayor parte es negativo, ellos se verán a si mismos de manera negativa. Si le decimos que el es malo, el se creera malo y será malo. La forma de fomentar su autoestima es valorarlo en su justa medida y estar pendiente de sus logros y comportamientos positivos para reforzarlos.

11.  Cuidado con cuestionar el amor cuando respondemos ante un ataque de ira. El niño interpretará que la respuesta que mostramos tiene que ver con él y no con su conducta, con algo puntual.

12.  Si pese a todo el niño tiene un episodio de ira descontrolada no hay que ceder a los deseos frustrados que han provocado la rabieta. De este modo pensará que esa es la manera de conseguir lo que pide.

13.  No entres al trapo, no respondas con más violencia y no le digas cómo se debe sentir. Evita las frases del tipo: "Vete a tu cuarto y no salgas hasta...” con esto solo conseguiremos que además de ira sienta culpabilidad por sentir algo que no debe, no podemos hacerlos sentir inseguros sobre sus propios sentimientos. Pero si hay que mostrar comprensión y darle la parte de razón que tenga.

14.  Desarrollar el autocontrol es esencial para evitar arranques de ira. Conseguir que el niño comprenda y aprenda esto pasa por explicarles exantamente que es el autocontrol y ejemplificarlo. Como podemos ayudarnos, con técnicas de relajación.


Fuente: Todopapas.com, hola.como/niños, guíainfantil.com, ATIMANA-DAH